domingo, 30 de mayo de 2010

El tornado pasó muy cerca

El miércoles pasó un tornado súper cerca de nuestra casa, de hecho hubo un remolino que era parte del tornado aquí en frente de nuestra casa. El granizo estuvo de miedo (literalmente). El sonido por toda la casa era impresionante…pobrecitas mis niñas. Nos fuimos al sótano, ya que es el lugar más seguro ante esas situaciones. Una vecina que no tiene sótano se vino con sus dos niñas y allá estuvimos abajo, platicando y las niñas jugando en el cuarto de los juguetes.

Mientras tanto, las bolas de hielo del tamaño de pelotas de béisbol, entraban por la ventana de la cocina a gran velocidad. De hecho, las niñas vieron vidrio y granizo volando cuando bajábamos al sótano. Mi laptop estaba sobre la mesa que está al lado de la ventana que se rompió, por donde entró más granizo. Ya que mis hijas estaban seguras, me fui a salvar mi laptop. Me cubrí cómo pude, me puse zapatos y me fui pisando el hielo y esquivando el hielo que entraba a gran velocidad. Por fin alcancé mi laptop, la desconecté y la puse en un lugar seguro. Danny piensa que no debí haberme arriesgado por mi laptop, pero es parte de mi memoria y de mi vida, y no quiero perder esa parte de mi vida ni de mi memoria. Valió la pena.

Ya que pasó el tornado, Danny se vino a casa. Todo esto pasó alrededor de la 1 y 2 de la tarde. Danny llegó a las 2:30 y empezamos a limpiar los destrozos. Tres horas más tarde, cayó otra granizada, pero no tan fuerte como la primera, que era parte del tornado. La segunda sólo era una tormenta normal.

Le doy gracias a Dios porque el granizo no nos hizo daño físico a nadie: ni a Danny, ni a Blyssé, Allegra, Churro ni a mí. Gracias a Dios no perdimos nuestras camionetas, como a muchos vecinos les pasó. Las niñas no estaban cerca de las ventanas que se quebraron, Churro no estaba afuera, etc. Gracias a Dios por su protección.

Raramente, esta granizada tan feroz cayó solamente sobre nuestra colonia, la cual es muy pequeña y se encuentra prácticamente en el medio de la nada…. Tal vez por eso nos cayó a nosotros. A las colonias cercanas les cayó lluvia y granizo normal, pero no quebró vidrios, no dañó patios, puertas, ventanas, techos, patios, mesas, juguetes, ni nada como sucedió aquí en nuestra pequeña comunidad. Ojalá no vuelva a suceder.

1 comentario:

  1. Ya que pasó y no hubo heridos suena algo interesante.
    Un día hubo una granizada y en el trailer se rompió el domo, así que me quedé con una ventana abierta en el techo.
    Afortunadamente el señor que contraté tenía un domo, del mismo tamaño entre sus curiosidades.

    Yo creo que estos eventos nos suceden para no olvidar que Dios está presente, y que él es quien decide.

    Me da gusto que todo esté bien.

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